domingo, 20 de diciembre de 2015

Mientras tanto, en el mundo real...

Mientras la gente no sepa compartir ni dar un poco a quien lo necesita, de nada servirá un
reparto de la riqueza.
Mientras la gente no sepa aceptar la multiculturalidad y las peculiaridades de cada persona, de
poco servirán las leyes contra el acoso.
Mientras los padres no enseñen a sus hijos lo importante que es ir al colegio, pocas reformas
educativas podrán bajar la tasa de abandono escolar.
Mientras los jóvenes sigan aprendiendo inglés sin hablarlo ni practicarlo con algún turista,
habrá un nivel bajo.
Mientras la gente no separe la basura en casa, ni ahorre, de poco servirán las leyes a favor del
medio ambiente.
Mientras haya gente con pánico al fracaso, pocos emprendedores saldrán adelante.
Mientras haya gente que no lea, no tendrá suficiente uso bajarle el IVA a los libros.
Pero sobre todo...
Mientras haya gente que crea que con cambiar a trescientas personas en una cámara, cambiará
el país, nada cambiará jamás.
Si el Gobierno cambia y nosotros no, nada valdrá la pena.
El futuro no se decide en una papeleta cada cuatro años, sino en el día a día.

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